El chiko de la moto



Me moví y estaba inerte, intentaba musitar un corito para hacerme la sorda, pero estaba ahí frente a mi, pidiéndome bailar en la siguiente pieza de baile, estaba en esa fiesta y sabia que no debía estar allí, pero estaba, y mínimo debía admitir que me gustaba estar en esa mesa con mis amigas y reírme a carcajadas de los chistes que se hacían, era una boda de la hija de una amiga de mi amiga, que contraste, y yo estaba invitada; así que procedimos a echarnos el closet encima, para ir a aquella fiesta, un do de salón de belleza, un do de ropa, un do de maquillaje y por ultimo un do de perfume, y listas todas.
De verdad me gustaba mucho la idea de verme bella, llegamos a la fiesta y aunque esta no era cristiana, el ambiente era sereno porque los padres de la novia y la novia eran creyentes, aun así, había un baile en el centro del salón, en el cual por supuesto yo no participaría, pero el chico de la mesa del costado derecho, no me quitaba los ojos de encima, ni yo a el por supuesto, y ya me estaba entrando un pequeño calor porque veía, que hacia el intento de pararse para ir hacia adonde yo estaba, y yo no estaba en esas, así que le comente a mi hermana y mi cuñada lo que estaba pasando para que me ayudaran a evitar que me invitara a bailar, pero ellas emocionadas hicieron todo lo contrario, lo motivaron a pararse con su miradas y risas, así, que el llegó hasta donde yo estaba, y me pidió que bailáramos, yo no acepte por supuesto, le pedí disculpas y le dije que no podía hacerlo, el insistió, entonces le dije que era cristiana y no acostumbraba a bailar; así, el se sonrió, y se fue a su mesa, de la cual seguía mirándome; no bailó con nadie, cosa que me sorprendió un poco, y durante toda la noche, sus amigos y el, hablaban de nuestra mesa y mis amigas y yo hacíamos lo mismo, nadie bailo ni de esta ni de aquella, solo hacíamos chistes y nos reíamos mucho; ya terminado se la fiesta, mi cuñada me dijo que nos iríamos a nuestra casa, justo en ese momento; así que fui al baño con algunas de las chicas a lo que las demás se preparaban para salir, y cuando ya me disponía a salir también, el se paró de su mesa, se acerco a mi y me pidió mi numero de teléfono, me pregunto mi nombre y me dijo que era muy linda. Típico, pero para una adolescente, era un momento lindo e importante, así que me fui sonrojada, despidiéndome, hacia donde estaban mis amigas, que se reían entre dientes.


Después pensaba cuando me llamaría, aunque no con mucho afán, pero cuando llamó la primera vez, esa llamada que me hizo que esperara la siguiente con mas ganas que la anterior, y así cada vez mas, hasta que no podía estar sin que me llamara, hablamos mucho, por teléfono ya conocía a su mama, y a su primo pedro, sabia que le gustaban las motos, y que era extranjero, el vivía en santo domingo y yo vivía en Baní, así que como comprenderán, estamos hablando de llamadas largas de larga distancia, que contraste. Para mi en ese momento era el chico mas atento y lindo que había conocido, y su mama era una persona muy especial, a la que ya quería conocer, así que un día mientras hablaba con ella, me pidió que fuera a su casa a conocerla, para mi fue un poco difícil su petición, pero accedí a responderle que iría, luego le dije a mi chico que iría a su casa con una amiga, porque su madre me había invitado y a el le pareció bien, a mi no tanto porque me hubiera gustado que fuera al revés, hable con mi mama le conté sobre la invitación, ya que ella estaba al tanto de nuestra relación telefónica, y aunque no lo crean me dejo ir, hasta la casa de el, con una amiga mía, mas mayor que yo.


Estando allí, fue fabuloso e increíble, el chico definitivamente era un príncipe, no me lo imaginaba tan lindo de día, estaba mucho mas nerviosa que el primer día que lo vi, con todo y haber hablado tanto con el por teléfono; estaba su papa, su mama su hermano y primo, fue un día muy lindo, almorzamos, yo bien tímida, y tratando de causar un buena impresión en esa casa, su mama también se esmeraba mucho me hablaba de que yo le gustaba mucho para su hijo, y que el iría a visitarme a Baní; minutos después mi chico y yo, fuimos a caminar solos en la tarde por el camino alrededor de su casa, y que creen, como era de esperarse, en un momento romántico, me planto un beso hermoso, era un chico tan tierno y dulce, que si me dejaran ahí, me hubiese quedado toda una vida, pero la hora avanzaba y ya teníamos que partir hacia nuestra casa, así que nos despedimos, y nos fuimos a casa; para mi fue un día hermoso, estaba muy emocionada, le conté a mi mama, y le dije que ahora yo lo invitaría y que quería que ella se esmerara también con el, como esa señora se esmero conmigo, mi mama le pareció muy bien, y me dijo que lo invitara, así que en una de nuestras llamadas, le pedí que por favor sacáramos el día, por que quería que el viniera, en ese mismo momento, me dijo el día y la hora en la que vendría y yo estaba súper emocionada; el día anterior a su llegada, limpiamos la casa, arreglamos todo, yo lo esperaba con ansias, mi mama saco la mejor vajilla, y se dispusieron a preparar un rico almuerzo; en la mañana, me dijo que vendría con su primo pedro y que lo harían en sus motos, les dije no era bueno, pero ellos insistieron que vendrían a aventurar en sus motos, así que los deje y me arregle bien full, para esperarlos, pasaban las horas y no llegaban, y no me llamaban tampoco, ya estaba súper preocupada, porque aun la hora del almuerzo estaba pasando y ellos no hacían presencia, y no eran tiempos en los que los celulares en muy comunes, así que llame a su casa, nadie contestaba y comencé a ponerme nerviosa, pero insistí en llamar y nada, ese día paso completo no entendía porque el, ni siquiera me llamo para decirme que no vendría, me dejo todo listo, y me dejo plantada, tenia una decepción tan grande que no quería ni verlo, dije hasta que si me llamaba que no me lo pasaran, no entendía porque me había hecho eso, si todo iba muy bien y habíamos quedado de acuerdo, yo lo estaba esperando y me planto, eso era lo único que me importaba, así que no quería ni hablar con el, pasaron varios días y no se como aguante, pero no llame mas que hasta el día siguiente del plantón, y como nadie aun respondían no insistí mas, pasaron dos semanas, y ya del pique se me había olvido que existía el que planto.


Un día llame a mi cuñada para saludarla, ella vivía en Santo domingo, y por medio a ella fue que fuimos a aquella boda, donde conocí a este chico, a quien quería mucho, pero quien me tenia enojada por lo que me hizo, así que hablamos de muchas cosas y entre ellas me dijo,-“ve acá y como tu estas con lo que le paso al chico”- me quede sorprendida con la pregunta, yo no sabia nada de nada, mi chico se había accidentado en su moto, mientras venia a visitar me y había muerto, y yo ni siquiera me había enterado, me volví loca llorando, llore por semanas, no podía creer lo que me había pasado, le pedí perdón al viento como si fuera el, no sabia que hacer, de verdad, hasta que no hablé con su mamá y confirmé, para mi fue difícil creer que mi chico de la moto había muerto, mientras que en su mente estaba, verme otra vez, solo otra vez mas…


por Elizabeth ureña
[pastora,Centro misionero pasion x las almas]

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